A veces, nuestra labor como comunicadores nos permite ser testigos y partícipes de revoluciones silenciosas. Eso fue lo que sentimos cuando conocimos a Sergio Baragaño, CEO y arquitecto de ROOM2030. Al escuchar su visión, supimos de inmediato que no estábamos ante un proyecto más de arquitectura industrializada; estábamos ante un cambio de paradigma. La calidad de sus sistemas, la profundidad de su inversión en I+D y la elegancia de su diseño eran algo digno de ser elevado y contado con una voz propia.
Lo que más nos entusiasmó de acompañar a ROOM2030 en su despegue empresarial fue entender que sus soluciones —edificios versátiles y tecnológicos que se fabrican en 12 semanas y se instalan en un solo día— eran la respuesta real a las nuevas necesidades del mercado. No se trataba solo de módulos; se trataba de diseñar el flex living, los hoteles y las viviendas que el planeta y la sociedad actual demandan: espacios sostenibles, saludables y radicalmente adaptables.
El desafío de destacar en un sector en plena efervescencia
Desde el primer día, vimos en ROOM2030 una brújula sobre cómo queremos vivir y movernos en el futuro. Sin embargo, el reto estratégico era importante. Nos encontrábamos en un sector con cada vez más actores compitiendo por la atención de promotores e inversores. Para estar a la altura de la visión de Sergio, necesitábamos construir una cuota de voz fuerte y diferencial, alejándonos del concepto de «prefabricado» para abrazar el de «arquitectura industrializada de alta tecnología».
Nos volcamos en trabajar su relato como un proyecto pionero donde la industrialización es sinónimo de precisión y sostenibilidad. No queríamos que ROOM2030 fuera solo una opción logística, sino una marca aspiracional que liderara la conversación sobre la vivienda del futuro.
Un impacto que trasciende lo arquitectónico.
Nos llena de orgullo ver cómo ROOM2030 ha ganado una presencia constante no solo en las revistas de arquitectura e interiorismo más prestigiosas, sino también en la prensa generalista y económica. Esta apuesta por medios clave ha permitido a esta fabulosa startup asturiana atraer el interés de la industria y la inversión, situando al proyecto en el centro de los debates sobre innovación y ciudad.
Ver la acogida mediática y el respeto que el sector procesa hoy a ROOM2030 nos confirma que nuestro instinto fue el correcto. Nos apasiona ser los altavoces de proyectos que no solo construyen edificios, sino que construyen futuro. Porque cuando crees en una idea capaz de mejorar nuestra forma de habitar, la comunicación se convierte en la herramienta más poderosa para hacerla realidad.